sábado, 20 de febrero de 2010


Volvé a tu casa cuando quieras

siempre te esperan a cenar

Buscando hacer pasar el tiempo

extraño el tono de su voz...

Creí que estaba solo y no era cierto,

en este desierto sin velocidad...

no te preocupes, no vuelvo hasta mañana

adonde siempre me tengo que encontrar

no queda otra que tirarnos en el pasto

sin que nadie nos moleste, no me quiero despertar-

No hay comentarios:

Publicar un comentario